martes, 29 de diciembre de 2009

Ideas para contrarrestar los incendios en Valparaíso

Este fin de semana fuimos testigos privilegiados de los múltiples incendios acaecidos en nuestro Gran Valparaíso. Hoy por la mañana a través de BBC se informaba que ya van 2000 hectáreas de bosques arrasados por el fuego de estos incendios. Como arquitecto reflexiono sobre qué podríamos hacer como ciudad para contrarrestar en gran medida estos eventos que ya son anuales. Parto por lo obvio, esto es situar el emplazamiento de nuestra ciudad y su morfología en su real magnitud. La concatenación de cerros que se genera por la ligazón de las quebradas que abrazan el borde costero es el elemento decidor de la estructura urbana de la ciudad. Así es como es en esta condición que se desarrollan numerosos asentamientos que bordean toda lógica constructiva. Se me ocurre enseguida a partir de la aceptación de esta geografía única en su tipo la parcelación, en diversas escalas urbanas, de los cerros y quebradas hasta llegar a los bosques colindantes: esto a través de muros divisorios contenedores que podrían tanto dividir como subdividir el territorio. Las quebradas son factores claves durante las catástrofes de invierno y en el verano de los incendios. Estos muros contenedores permitirían un rápido y expedito acceso a sus lugares más recónditos, la implementación de equipos de salvataje y la distribución de agua y albergues provisorios o rutas de escape. Además contarían con personal de vigilancia calificado permanente, con lo cual las alertas se realizarían en tiempo real y se convertirían así en lugares de estudio y aprendizaje permanente frente a cada evento de esta envergadura. Quiero dejar bien en claro lo consciente que estoy en proponer lo anterior y sé que a más de algún purista le molestará o no comprenderá semejante intervención urbanística. Hago recibo de esta predisposición recordando que Valparaíso y Viña del Mar lograron asentarse ganando espacio natural al mar, es decir, la ciudad fue capaz de reconocer el modo de convivir con un borde costero que hoy admiramos tanto a pie tanto en auto. El llamado es entonces a auto-desafiarnos en creatividad para dar respuesta a una de las variables que está sometida toda ciudad en estos días y no quedarnos tan sólo admirando cómo el fuego podría arrasar la ciudad completa si no fuera por la suerte y esos héroes llamados bomberos.

***** Texto publicado el día 29 de diciembre de 2009 en "El Martutino" (Valparaíso - Chile) *****


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar

jueves, 17 de diciembre de 2009

Forum Internacional de las Culturas Valparaíso 2010: segunda parte

"La forma de las ciudades cambia más a prisa que el corazón de los hombres". (Charles Baudelaire, poeta francés, 1821-1867) Si aceptásemos sin reparos esta frase y como continuación de la primera parte de este artículo creo que la pregunta cae de cajón: ¿Cómo es la vida hoy en día en Beijing después de sus Olimpíadas? Nunca iba a ser un hecho menor que una ciudad fuese durante 2 semanas la "vedette" más cotizada del mundo, ni menos que haya sufrido las transformaciones urbanas del calibre que tuvo y la visita tanto de turistas como de medios de comunicación de la envergadura a los que correspondieron a los Juegos Olímpicos 2008. Mucho se habla en Occidente de este híper denominado "país de contrastes" o la relación entre la China del campo, pobre y atrasada versus la nueva China de las súper-metrópolis y de los nuevos ricos, pero que tienen algo en común: Saben vivir con sus tradiciones. Por lo que pudimos apreciar, esta nueva China exaltó sus valores culturales poniendo al servicio de aquellos sus potencialidades socio-económicas y tecnológicas. Es probable que nunca antes un evento de la índole que fuese gozara de la espectacularidad exhibida en Beijing. También es cierto que esta nación no se resta de esta relación dicotómica entre poder, pobreza y mala distribución de la riqueza donde nosotros en Chile somos uno de los mejores exponentes mundiales. Pero hay un elemento que es significativamente diferenciador y ese es que su gente aprecia el sentido de trabajar para su país, lo hace con orgullo y aquello les otorga pertenencia e identidad. Creo así que evidentemente sus grandes ciudades avanzan más rápido de lo que estos habitantes son capaces de evidenciar y, por ende, estos profundos cambios aún no logran calar hondo en esta sociedad que en su paciencia, patrimonio nacional, puede ver un modo de integración y adaptación a estos bruscos cambios. ¿Qué tiene que ver todo lo anterior con nosotros y el Fórum 2010? Al revisar el Informe Septiembre-Noviembre de 2009 que apareció en la Revista Oficial del Bicentenario chilena titulada “¡Partió el Bicentenario!” y después de leerla 2 veces por completo, la única información “oficial” que se presenta destacada para nuestra región de Valparaíso la constituye: - la inauguración de un tramo de la ruta 60CH en Viña del Mar (agosto de 2008) - la construcción del Parque Cultural Valparaíso, dentro de las “24 emblemáticas obras a nivel nacional para celebrar”. (Aparte de una fotito de un grupo coral cantando en la pileta de la plaza Aníbal Pinto en Valparaíso y el “destacado” de la Ciudad Abierta de Ritoque como una obra premiada como “obra bicentenario 1960-2008”). Esto, a mi parecer es una vergüenza. No planteo que sea una vergüenza la poca cantidad de obras que se nos “regalan”, sino que digo que es una vergüenza que nuestra ciudad, que algún día fue la ciudad más vanguardista de Chile, hoy sea casi el patio trasero de Santiago y, por ende, de Chile entero (guste o no nos guste). Como ciudadano consciente y que quiere el lugar donde habita me revelo frente al maquillaje cultural con el cual se intenta tapar el aletargamiento de gestiones efectivas y replanteos urbanísticos para el Gran Valparaíso. No nos sirve de nada que las celebraciones del año nuevo sean el evento más espectacular del Pacífico e inmediatamente después y por unos pocos días tengamos Carnavales Culturales en las calles si el resto del año la ciudad se ve sumida en suciedad y en quehaceres faltos de sentido integrador ciudadano, salvo los esfuerzos individuales de grupos aislados e incomunicados. Valparaíso debiera ser la apertura al Asia-Pacífico. Valparaíso debiera contar con una costanera admirada por todos, que abarcara desde Valparaíso hasta Concón si es necesario. Debiéramos tener ascensores públicos de lujo, que cruzaran los aires con colores que nos hicieran vibrar al sentirnos porteños. Debiéramos saber que la isla de Pascua y Juan Fernández son parte relevante de nuestra región y no sólo 2 puntos dibujados en el mapa regional y así todos nosotros tener relaciones directas con su gente. En definitiva debiéramos poder retomar el hilo que hizo de esta ciudad una ciudad única en su contexto: una ciudad con capacidad de mostrar vanguardia tanto en su forma física como en su vida urbana porque si de patrimonio hablamos y oímos constantemente, somos Patrimonio Cultural de la Humanidad, éste se refiere al adelantamiento técnico-tecnológico que se disfrutó al observar la ciudad respecto al común de las otras ciudades chilenas durante muchos años de modo indiscutido (hoy claro es que esto lo vemos como un espacio museo). Creo que esta sería uno de las maneras de retomar 2 elementos que constantemente los “porteños extrañamos”: nuestras tradiciones y nuestro sentido de pertenencia. No me cabe duda alguna que el mejor pretexto para haber metido “mano y bisturí” en nuestra ciudad es precisamente el Fórum del próximo año: “¡porteños todos!”. P.D.: En el caso de Valparaíso creo que la cita de Baudelaire no es válida, sino que es a la inversa. :: LINKS >> www.proyectosinergias.com

***** Texto publicado en "El Martutino" (Valparaíso -Chile) el día 17 de diciembre de 2009 *****


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar

domingo, 6 de diciembre de 2009

Forum Internacional de las Culturas Valparaíso 2010.

El próximo año se va a celebrar en Chile el “Forum Internacional de las Culturas Valparaíso 2010”. Valparaíso, la ciudad donde yo vivo, es sindicada como la capital cultural de mi país. Si yo saliese a la calle a preguntarle a un ciudadano común y corriente si sabe en qué consiste el “Forum” que se hará en nuestra ciudad el próximo año, estoy completamente seguro que la respuesta sería la siguiente “no, no sé”. Hasta donde yo he atestiguado en las 2 versiones anteriores, una acaecida en Barcelona –España- y la otra en Monterrey –México- la ciudadanía y los gobiernos locales estuvieron fervorosos de poder mostrar al mundo su ciudad y abrirla con verdadero sentido de intercambio cultural. En el caso de Barcelona, la ciudad se exhibió durante más de 140 días, abriendo las puertas a un poco más de 3 millones de visitantes, contando con sendas obras de arquitectura de autores de la talla de Jacques Herzog y Pierre de Meuron, Josep Lluís Mateo hasta Foreign Office Architects, entre otros. En el caso de Monterrey claro está la inversión fue mucho menor y, por ende, la aparición de los “arquitectos rock-star” no se dio. Sin embargo, la ciudad presentó entre sus obras públicas el Parque Fundidora, el Paseo Santa Lucía y el Museo del Acero entre otras obras destacadas. En este caso se reutilizaron recintos ya existentes, pero la ciudad se quedo con el Paseo Santa Lucía que es un río artificial de 2.5 km de largo y que es 100% navegable. A menos de un año de que este evento sitúe a Valparaíso en los ojos del mundo entero, las obras en ejecución brillan por su ausencia, salvo la ejecución del proyecto del Parque Cultural Ex Cárcel de Valparaíso. Y lo peor, a mi parecer, es la desinformación ciudadana casi absoluta de próximo evento. Hace poco más de un año ya, TODOS pudimos contemplar y admirar el estadio "Nido de pájaros" y la "Piscina Olímpica" de Beijing 2008 ("Beijing National Aquatics Center"). Los autores de estas obras fueron ciudadanos europeos y australianos, en el caso de la primera, arquitectos suizos (Jacques Herzog y Pierre de Meuron) y en la segunda corresponden a PTW Architects y Arup. La convicción que existía sobre el "nacionalismo chino" se colocó en jaque. Bajo mi punto de vista, la arquitectura es uno de los modos de mostrar la identidad cultural de una nación. ¿Cabe alguna duda sobre la veracidad de la existencia de la tradición y cultura china? Creo que no. Una nación es grande cuando es capaz, entre otras cosas, de poner en valor las capacidades de otras naciones y, por ende, otras culturas. Dicho de otro modo, no se ofende ni se menoscaba las aptitudes propias por un orgullo absurdo cuando las capacidades externas se colocan en servicio de los intereses propios. Y de ningún modo cuando esos intereses propios dan como resultado formas plenamente representativas del espíritu de una cultura. (Esa es precisamente la gracia y oportunidad que veo de realizar este Forum en Valparaíso). Mucho se habló del gasto que implicó éstas y otras construcciones para Beijing 2008 (U$ 41.000.000.000). La pregunta resulta sencilla. ¿Cuánto valor tiene equipar a esta ciudad de recintos de primer orden mundial que por parte baja van a perdurar 50, 60 ó 70 años para el deporte, entre otros programas versus a cuanto se gastó? No parece posible homologar el gasto económico a la renta social. Es de esperar que con el poco tiempo que nos queda tanto las autoridades locales como nosotros, los ciudadanos, seamos capaces de hacernos cargo a cabalidad de este evento transnacional y respondamos como chilenos al desafío real de abrir las puertas al resto del mundo de un modo tal vez austero, pero que no nos deje en ridículo haciendo como siempre todo a última hora, costumbre sudamericana por excelencia.

***** Texto publicado el 5 de diciembre del año 2009 en "Proyecto Sinergias" (Madrid - España) *****


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar

jueves, 3 de diciembre de 2009

Buena Arquitectura y Retretes japoneses

“Siempre que en algún monasterio de Kyoto o de Nara me indican el camino de los retretes, construidos a la manera de antaño semioscuros y sin embargo de una limpieza meticulosa, experimento intensamente la extraordinaria calidad de la arquitectura japonesa... Siempre apartados del edificio principal, están emplazados al abrigo de un bosquecillo de donde nos llega un olor a verdor y a musgo...al contemplar el espectáculo del jardín que se despliega desde la ventana, experimentas una emoción imposible de describir... Por lo tanto no parece descabellado pretender que es en la construcción de los retretes donde la arquitectura japonesa ha alcanzado el colmo del refinamiento". Junichiro Tanizaki,"El elogio de las sombras" (1933) Puede aparecer absolutamente presuntuoso y exagerado un punto de vista como el aquí citado. Sin embargo pregunto: "¿por qué es posible creer en él?" Creo que la respuesta está en un lugar claro y sencillo: está en los detalles. Es en el detalle de los objetos, muebles, adornos, sistemas de ensamblajes o lo que sea donde se puede apreciar la complejidad de un modo de pensar, y por ende, de vivir. Creo que es una de las cosas más admirables del Japón radica en la profunda importancia que se le otorga en su cultura al hacer bien todas las cosas. En su arquitectura, por ejemplo, que como característica se construye a partir de los espacios bañados, contrastados o difuminados por el juego de su luz interior, esto es logrado por la disposición exacta de los elementos que construyen este espacio, sean éstos pilares, celosías en madera, tabiques móviles en papel (shòji), persianas, etc.) todo lo cual responde a un ordenamiento interior, es decir, pensando desde adentro hacia afuera o desde el detalle hacia el conjunto. Así es como el retrete o para nosotros el muchas veces vulgar W.C. logra ser un elemento fundamental en este contexto y de esta realidad construida. Interesante ¿no les parece? P.D.: recomiendo profundamente leer a Tanizaki y su "El elogio de las sombras" (Este artículo fue originalmente escrito para el Blog "Vive Asia", hoy "Portal Asia Pacífico", de la Biblioteca Nacional de Chile, en Octubre de 2008.)

***** Texto publicado en "Proyecto Sinergia" (Madrid - España) el día 2 de diciembre de 2009 ******


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar

sábado, 24 de octubre de 2009

El rol del Arquitecto hoy

El tema está reventado e híper explotado. El rol de los arquitectos sin lugar a dudas hoy en día está por detrás de decisiones políticas, administrativas y privadas. Por lo tanto, no me motiva escribir nada respecto a eso. Sí me motiva escribir sobre el rol de la arquitectura y de sus responsabilidades sociales. Creer en el libre mercado no implica rehusar de éstas. Entonces ¿Cuál es el rol de la arquitectura hoy en día? Factores económicos, psico-sociales, medio ambientales, además de los propiamente urbanísticos-arquitectónicos parecen evidentes. Muchísimas veces he leído en libros, revistas, webs y blogs sobre el rol del arquitecto. Me parece tan presuntuoso y pretencioso intentar ahondar en el Yo mismo, que se palpa y se huele ese aroma a ego barato. No muchas veces leo o veo debatir sobre cómo hacer el trabajo bien. Cómo hacer que la obra decante desde el programa y no desde la "cajita feliz". Cómo aislar, calefaccionar, ahorrar, iluminar naturalmente y construir bien. Cómo tener dominio sobre las especialidades. O mejor aún, como denominar y estudiar lo máximo posible sobre todo, una especialidad. De tal modo de tener un campo de expertos y no de "maestros soluciona todo". Es por esto que advierto más trascendente dialogar sobre la profesión que los profesionales en sí.

***** Texto publicado en "Proyecto Sinergia" (Madrid - España) el día 24 de octubre de 2009 *****


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar


sábado, 17 de octubre de 2009

Legibilidad del espacio urbano en Chile

¿Cuántas veces pasas entre edificios y piensas que la Legibilidad de ellos es única, repetitiva y fome?. No portan mayor significado. Son como un "vago e impreciso resumen" de las vivencias de sus habitantes. En Chile seguimos creyendo que la sociedad chilena se manifiesta y explora diferentes tipos de vida. Me parece que esto no se expresa en el espacio urbano de nuestras ciudades. Rescato los intentos de arquitectos(a) por denunciar mediante sus obras esa falta aparente de imaginación. Cómo no admirarlos en su entendimiento del arquitecto como “un empresario que proyecta diferentes tipos de edificios para diferentes clientes”. (Neufert) En esa frase se reconoce la inteligencia de saber ver a cada individuo, agrupación o lo que sea con sus distintos requerimientos. Con diversidades y multiplicidades: un paisaje urbano rico y significado. Creo que debiésemos como arquitectos aprender de los jóvenes y niños que navegan y construyen el ciber-espacio lugar de encuentro que dominan a la perfección y al quel han sabido darle una extensa gama de posibilidades, tan infinitas como su imaginación.

***** Texto publicado en "Proyecto Sinergia" (Madrid - España) el día 17 de octubre de 2009 *****


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar

martes, 13 de octubre de 2009

El mal del joven Arquitecto

Leyendo algunos artículos por ahí y conversando con un par de amigos que están en sus procesos de titulación para ser Arquitectos, me pude dar cuenta que la "modorra" que aparece en este tramo final de la Carrera es algo muy común. De hecho los que parecen estar llenos de vitalidad y energía para hacer con rapidez y ganas su último proyecto universitario parecen ser los menos. Creo que esto es resultado directo del miedo a la incertidumbre de salir de la carrera y al no tener la famosa "red de contactos" o no saber con certeza qué es lo que se puede hacer como profesional joven. Mi reflexión es que de todas maneras hay que ser positivos y "propositivos" a la hora de enfrentar la realidad profesional. Nosotros estamos preparados para diseñar desde casas hasta naves espaciales si es necesario. Entonces, ¿cuál es el miedo a diseñar nuestro futuro?

***** Texto publicado el día 13 de octubre de 2009 en "Proyecto Sinergias" *****


Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar

viernes, 9 de octubre de 2009

Lápices Bic v/s Plumas de Tinta

Estando en 1º año de Arquitectura, ahora soy arquitecto titulado, nos mandaban muchísimo a las calles de Valparaíso, Chile, a dibujar. "Croquear" suena mejor para este rubro. 
Muchísimos dibujos, semana a semana, nos pedían en cada uno de nuestros encargos y tareas. Un par de compañeros afirman hoy en día que no eran tantos. Para mi sí. Eran muchísimos. Treinta. Treinta y cinco, hasta cuarenta por semana. De buena calidad. O sea, con harto trabajo cada "monito". Dibujé de todo: casas, edificios, calles, muelles, personas (una vez dibujé un tipo haciendo una “chilenita” en un partido de fútbol callejero), iglesias y misas, cerros y perros, escaleras y techos. Hasta llegué al extremo de dibujar los interiores de los microbuses y el metro de Santiago de Chile. Aprendí que con una tabla de madera barata y con papel se podían hacer maravillas y jamás me acostumbré a que me miraran mientras estaba concentrado dibujando, ni menos que cerca a mí se dispusieran personas a comentar cómo iba resultando el dibujo. Mi dibujo. Igualmente sucumbí a esta “invasión a mi privacidad” e incluso me hice amigos frecuentes en el Cerro La Matriz, donde 3 ó 4 niños se sentaban frecuentemente conmigo a mirar qué se podía croquear. Un día, la tía de estos niños, me invitó a tomar once a su casa. Todo aquel que estuvo en estas circunstancias, sabe lo delicioso que es tomar al atardecer una taza de té calentita con su respectivo sándwich con mermelada. Al final me terminaron gustando los dibujos con manchas de tinta o con la tinta corrida. Conocí el caso de amigos que sacaban fotos y luego en un acto acrobático las calcaban del monitor de sus computadoras. Otros, más sofisticados, con cámara de vídeo y ponían stop al mejor ángulo de cada lugar, como para poder dibujarlos del televisor. Yo prefería imprimir a blanco y negro y calcar en la ventana a contraluz. Igual estoy absolutamente seguro de que se notaba cuando el croquis había sido realizado in situ y cuando no. Algunos caían en un maquinismo del dibujo. Otros en un grado de perfección extraordinarios. También había estilizaciones como una compañera que dibujaba a toda la gente igual y con bufandas. Otros casi no dibujaban nada. Puro papel en blanco, a diferencia del que se obsesionaba con una persona y traía casi un retrato. Todos válidos. Cada uno con su estilo no más. Hoy me pregunto: ¿Cómo es posible que una vez el profesor ayudante nos haya dicho que bastaba con comprar la pluma no sé cuánto y el dibujo salía solito? Jamás traicioné mi lápiz Bic negro. Fuimos varios. Podría hacer la lista de los que fueron fieles. Punta fina o punta gruesa, pero lápiz Bic de pasta y nada más. Creo que fácilmente hice más de 1000 dibujos con mi lápiz Bic ese año. ¡Ahora me gustaría saber cuántos habré usado!


***** Texto publicado en "ProyectoSinergias" el día 9 de octubre del año 2009



Un abrazo,
Iván Henríquez
Arquitecto
Viña del Mar